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01/12/2004

Backlash o la Reacción Violenta

Carta Abierta a la Comunidad Artística Nacional



Queridos colegas:

Desde mediados de los noventa, y como parte del mentado backlash (reacción violenta), la extrema derecha estadounidense consiguió primero demonizar y luego recortar los presupuestos del arte contemporáneo, tachando a los artistas con conciencia critica de “decadentes”, “elitistas,” y “anti-americanos”. Los presupuestos de los organismos federales y estatales fueron recortados de manera progresiva y muy pronto los esfuerzos de las fundaciones privadas para reemplazar a las instancias oficiales fueron insuficientes.

I

Entonces llegó el 11 de septiembre...

Los dramáticos ataques en contra de los Estados Unidos, le dieron a la administración Bush la autoridad moral necesaria para implementar súbitamente un régimen de intolerancia, censura y nacionalismo paranoico. Esta especie sui-generis de machismo religioso no era muy distinta de las creencias extremistas de aquellos que presuntamente eran los enemigos. Su discurso consistía en repetir: “O estas con "nosotros" (los “buenos”) o con "ellos" (los “malos”), “Que Dios bendiga a los Estados Unidos!” (y a nadie más) cien mil veces. Los artistas e intelectuales nos encontramos atrapados entre dos formas de fundamentalismo, sin saber si éramos vistos como parte del “nosotros” o del “ellos”.¿Recuerdan?

En esta cartografía del miedo, surgieron y resurgieron fronteras dividiendo familias, comunidades y naciones. Se nos impusieron nuevos enemigos y contradicciones éticas abismales, y la comunidad artística no fue una excepción.

Primero llegó la censura del Estado: Películas y exposiciones artísticas que hicieran referencia a la violencia política fueron pospuestos indefinidamente y una larga lista de canciones inocuas que hablaban de la violencia o incluso de los aviones fueron prohibidas en la radio. ¿Recuerdan nuestra incredulidad? Entonces una forma de tecno-macartismo entró en acción con Carnivore y otros sistemas de vigilancia digital y miles de sitios Web y redes virtuales “sospechosas” fueron desmanteladas. Finalmente vinieron las hogueras públicas de libros y discos, bendecidas por la retórica teológica del Santo Fiscal General Mr. Ashcroft, quien se encontraba embarcado en una cruzada personal en contra del mismísimo Satán, ¿Se acuerdan?

Bajo este enrarecido clima político, los medios impresos y electrónicos corporativos implementaron una política de “no se hacen preguntas”. Envueltos en la bandera nacional (hecha en China), la mayor parte de los periodistas estadounidenses comenzaron por voluntad propia a jugar el papel de taquígrafos y escribanos del Pentágono. Los Estados Unidos se convirtieron en la única “democracia” occidental en la que generales y agentes de inteligencia hacían el papel de comentaristas en los noticieros. Y los reporteros, comentaristas y periodistas que se salieron del guión fueron despedidos de inmediato. ¿Se acuerdan?

En la academia, los estudiantes conservadores comenzaron a reportar a todos aquellos profesores que expresaran opiniones disidentes y conductas “anti-americanas.” En algunas universidades las poderosas sociedades de ex-alumnos conservadores incluso amenazaron con retirar su apoyo financiero si estos profesores no eran silenciados. Los buzones virtuales de los alumnos y maestros que osaron enfrentarse a la política de corte “supernintendo” de la administración Bush fueron inundados con amenazas de muerte, ¿Recuerdan?

Conforme se izaban más y más banderas a diestra y siniestra, las sedes de organizaciones civiles y culturales chicanas y latinas en todo el país fueron cobardemente “tagueadas” (pintarrajeadas) con lemas patrióticos. En San Diego, los legendarios murales del Chicano Park fueron mancillados con pintura en aerosol por racistas blancos, mientras en San Francisco, frases xenofóbicas y homofóbicas fueron pintadas sobre los ventanales y los murales digitales de la Galería de la Raza. Una noche, un automóvil disparó contra la ventana de la Galería. Era como vivir en la Centroamérica de los setentas.

La palabra “terrorista” subrepticiamente expandió su significado para abarcar, primero a todos los musulmanes radicales; después a todos los árabes y asiáticos del sudeste (paquistanos e hindúes); y finalmente a toda la gente con apariencia de árabe, incluyendo a los inmigrantes latinoamericanos, con o sin documentos, y a toda la gente morena con acento extranjero. (Desde el 11 de septiembre, los artistas latinos radicados en los EE.UU. que viajamos al extranjero con frecuencia, hemos sido sistemáticamente detenidos en los puntos de revisión de los aeropuertos, sufrido revisiones corporales e interrogatorios indignantes. Muchos de nuestros materiales de trabajo y vestuario han sido confiscados sin explicaciones ni disculpas. La aplicación de los mentados “perfiles étnicos” es algo que remisamente estamos aprendiendo a ver como parte de la cultura oficial.

Las drásticas medidas de la Oficina de Seguridad Interior (Homeland Security) y la temible Ley Patriota -que convirtió al país entero en el mayor programa de vigilancia vecinal de la historia-, combinados con el reforzamiento de la vigilancia en las fronteras y las restricciones migratorias, comenzaron a afectar el intercambio cultural internacional. Las visas eran negadas o pospuestas indefinidamente, y “la nación de la Libertad y la Democracia” dejó de permitirle la entrada a los artistas extranjeros provenientes de los países incluidos en la cada vez más grande lista negra de Bush. ¿Se acuerdan?. (Desafortunadamente muchas instituciones culturales de Europa, Asia y Latinoamérica han respondido con un “boicot” a los artistas estadounidenses como si eso fuera a afectar de algún modo a la administración Bush.)

Entonces vino el esperado recorte presupuestario al arte. Las prioridades de la nueva “Junta” republicana claramente se centraron en la seguridad nacional, el ejército y el combate a la delincuencia (léase disidencia) política. Mientras la atención del país se enfocaba en un sinnúmero de amenazas (algunas reales, la mayoría, míticas), el ficticio “Eje del Mal” y las muy publicitadas “armas de distracción masiva”, Bush y sus compinches veladamente desmantelaron el financiamiento de las comunidades progresistas, incluyendo los mundos de arte experimental y alternativo.

En este ambiente de histeria fabricada, el arte fue mandado del último asiento directo a la puerta de salida del autobús del presupuesto nacional. El subtexto era: “Quién necesita del arte cuando estamos combatiendo al terrorismo internacional”. Solamente en California el Consejo de las Artes perdió 19 de los 20 millones de dólares de su presupuesto. Al día de hoy, California, la quinta economía del mundo posee el lastimoso record continental de ser la economía que menos recursos destina a las artes- después de Bolivia: unos 3 centavos per cápita por año.

El temor de perder el financiamiento o el trabajo creó un problema más insidioso: la autocensura. A lo largo de la academia y del mundo del arte, salvo algunas excepciones, todos guardamos silencio, temerosos de no saber el lugar exacto de los nuevos límites de la tolerancia, de desconocer las repercusiones de nuestra indignación. Nuestros colegas europeos y latinoamericanos seguían haciéndonos la misma pregunta incómoda, ¿Cómo es que ustedes- los artistas e intelectuales de los Estados Unidos- no protestan ni dan una buena pelea? ¿Cuándo van a romper el silencio? Lo único que pudimos hacer fue alzar los hombros incrédulamente. El año pasado escribí a uno de mis editores: “Que ironía, en México, mi país de origen, la ciudadanía torpemente aprende a vivir con los nuevos peligros de la libertad y la democracia; mientras que en los Estados Unidos, mi nueva patria, estamos todos aprendiendo a vivir sin libertad”.

Eventualmente la administración Bush contribuyó a la re-politización del arte. ¿Por qué? Todos los valores y principios que ellos decidieron atacar eran consustanciales a la práctica artística. Entre otros, la libertad de expresión, las libertades civiles, la diversidad cultural, la tolerancia, el derecho a disentir y a criticar al poder.

En vista de que la mayoría de los espacios institucionales se cerraron al arte crítico, el espacio virtual se tornó en un territorio contestatario por excelencia. Un nuevo movimiento anónimo de arte político comenzó a surgir. Afiches sin firma, caricaturas políticas, graciosísimas imágenes de Photoshop y películas en QuickTime criticando a Bush y a sus contados colaboradores internacionales circularon en el espacio virtual. Después de que un grupo de poetas rechazó la invitación “faustiana” de la Primera Dama para una lectura de poesía en la Casa Blanca, apareció un enorme sitio de “poesía contra la guerra” que por un tiempo fue quizá el sitio Web de literatura más visitado de la historia. A principios del 2003 cuando se aproximaba la irracional invasión de Irak, hubo sectores de la comunidad intelectual e incluso de las esferas de la música pop y del establishment de Hollywood que finalmente comenzaron a romper el silencio. Nos conmovió profundamente oír a celebridades como Susan Sarandon, Harry Belafonte, Martin Sheen, Danny Glover y hasta las Dixie Chicks expresar abiertamente su postura.

A mediados de febrero, más de 20 millones de personas en todo el mundo demostraron enérgicamente su rechazo a la guerra. Muchos artistas, estudiantes e intelectuales que no circulan normalmente por la vía de la política estuvieron presentes junto a un sinnúmero de improbables colegas que incluían amas de casa, ancianos, veteranos de guerra, y ciudadanos apolíticos que habían perdido sus empleos recientemente debido a la estrecha visión de las políticas económicas de Bush. La mayoría de las manifestaciones fueron pacíficas y muy imaginativas, en términos de estrategias de representación, lenguajes visuales y slogans políticos. Un asomo de esperanza pareció surgir momentáneamente en el humeante horizonte.

III

Artistas y administradores, curadores y productores artísticos enfrentan muchos predicamentos. Debido al drástico recorte de fondos, las instituciones culturales han tenido que reducir considerablemente sus programas y personal. La mayoría de las organizaciones civiles y espacios de arte alternativo enfrentan su posible desaparición dentro de los dos siguientes años. Cada semana oímos de otro administrador artístico o colega artista que acaba de ser despedido. Comisiones y giras son cancelados a diestra y siniestra. Solamente nuestra organización La Pocha Nostra ha perdido diez importantes comisiones desde el 11 de septiembre y desde noviembre del 2003, 70% de nuestro presupuesto proviene de nuestras giras internacionales.

El precio que la era Bush ha hecho pagar a la salud física y mental de la gente es enorme. Entendiblemente todo el mundo está exhausto, pobre, sobre-trabajado y terriblemente asustado por su futuro inmediato; nuestras comunidades se encuentran confundidas y ni siquiera tenemos a la mano un proyecto político que nos ofrezca una alternativa. No es coincidencia que en los últimos dos años -en un panorama dominado por la violencia social, racial y militar- las enfermedades, los divorcios y los suicidios hayan aumentado exponencialmente. Es comprensible que nuestras mentes y cuerpos hagan suyo el dolor sufrido por el cuerpo social y la confusión de la psique colectiva.

Estas dramáticas condiciones están forzando a nuestras delicadas comunidades artísticas a auto criticarse y auto cuestionarse profundamente. Por todo Estados Unidos en todos los espacios artísticos, galerías, teatros, cafés bohemios, estudios de grabación y de ensayo, estamos expresando nuestra perplejidad y haciéndonos preguntas semejantes:

¿Cuáles son los nuevos papeles que como artistas e intelectuales tenemos que jugar en esta cartografía del terror? ¿Cómo restauramos el espejo de la critica cultural para que la sociedad pueda contemplar su propio reflejo ético? ¿Son los artistas críticos una especie en peligro de extinción en los EE.UU.? ¿Queremos vivir en un país sin museos, galerías, teatros, centros culturales, periódicos literarios, festivales de cine ni prensa alternativa? Si los Estados Unidos sigue este camino y decide convertirse en una sociedad cerrada y un páramo cultural, podremos tolerar el vivir en el ostracismo o volvernos expatriados en Canadá, México o Europa?. ¿Qué acciones concretas podemos realmente llevar a cabo como sector (y no como individuos privados de derechos políticos) para reclamar nuestro robado ser cívico y nuestro legítimo derecho a crear y articular nuestras visiones artísticas? ¿Cómo mantener con vida estas cuestiones y discutir estrategias de sobrevivencia con nuestras comunidades locales y nacionales y presentar nuestro caso para ganarnos las simpatías de la prensa y miembros de la clase política?

IV

Desde el 9 de septiembre he tenido un sueño recurrente. Sueño con un país lejano en el que los artistas son respetados del mismo modo en que las celebridades pop, los militares y deportistas lo son en los EE.UU. Los artistas perciben un salario decente, tienen su propia casa y autos, gozan de vacaciones y tienen seguro médico. Los medios y la clase política valoran sus opiniones. Juegan varios papeles en la sociedad, son críticos, cronistas, asesores, diplomáticos intelectuales, agentes comunitarios y líderes espirituales. En esta sociedad sui-generis podemos comprar libros de poesía y revistas de arte en cualquier tienda. Escritores, filósofos y artistas de performance aparecen diariamente en la televisión y radio nacionales. Los museos son gratuitos y todos los vecindarios tienen su propio centro cultural. En esta sociedad insólita, hasta las corporaciones, ayuntamientos, distritos escolares y hospitales contratan artistas como asesores y animadores. En esta sociedad imaginaria, los artistas no se ven forzados a escribir un texto como este.


Guillermo Gómez Peña © Pedro Meyer, 1995
Artista de performance y escritor. Nacido en México, llegó a los Estados Unidos en 1978. Desde entonces se ha dedicado a la investigación de la cultura fronteriza e identidad transcultural. A través del periodismo, el performance, la radio, el video, la poesia y las instalaciones, ha explorado la naturaleza de las relaciones entre los latinos y los Estados Unidos. De 1984 a 1990 fundó y participó en el "Border Arts Workshop" y en el programa de radio nacional "Crossroads".

Es uno de los editores de las revistas "High Performance" Y "Drama Review". Entre otros reconocimientos, ha recibido: el "Prix de la Parole" en el Festival Internacional de Teatro de America en 1989 ; el premio Bessie en Nueva York en 1989; y la Beca Mac Arthur en 1991. También es autor del libro "Warrior for Gringostroika" editado por Graywolf Press en 1993. Su libro "The New World Border" recibió el American Book Award de 1997.
01/12/2004 20:14 Enlace permanente. Tema: Libros y Lecturas No hay comentarios. Comentar.

02/12/2004

Cortapalos Club

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Los Cortapalos, breve historia no autorizada



No tengo ni la mas remota idea de como, donde, cuando y/o por quienes fue oleada y sacramentada la fundacion del Club de los Cortapalos de Potosi. Lamentablemente no hay recoleccion alguna en la prensa escrita de la epoca, mucho menos en la oral, de tal modo que me dedique laboriosamente a revisar los manuscritos coloniales y descifrar los codigos de los papiros archivados en los zaguanes de la Casa de la Moneda pero sin fortuna alguna . Sin bajar la moral ante la adversidad, consulte con varios notarios y obispos de la epoca quienes por casualidad talvez hayan estado presentes or mas bien hayan sido testigos de la fundacion de esta importante institucion, pero como dije no tuve suerte, de tal modo, lo unico que se es esta pequena historia extrapolada de mi memoria.

Segun algunos datos que pude rescatar como resultado de charlas esporadicas con algunos miembros de esta secta peligrosa, puedo afirmar con cierta certeza (lease 50% de certeza) que fue fundada alla por los anos moribundos de la decada de los 70, por una turba bulliciosa de adolescentes provenientes de dos colegios capitalinos.

Representantes del colegio ILADE fueron insignes mocoverdes tales como: el Pacha, el Fito, el Quechi, el Percy, el Cristian, el Kinoto, el Jimy, el Beto, el Chino, el Zuleta, y otros innombrables individuos. De parte del Colegio Franciscano fueron los siguientes parbulos: el Benjo, el Rolo Ochoa, el Charles, el Pepe, el Trofeo, el Cacho, etc. Anos mas tarde personajes un poco mas maduros tales como el suegro, el viejo, el cajas etc, se sumaron a esta pandilla temeraria.

Naturalmente, esta es una lista parcial porque el numero total de los miembros sobrepaso la cincuentena especialmente durante las festividades del carnaval, ano nuevo y el aniversario de la fundacion del club.

Segun recuerdo, esta legion de amigos no requeria ningun ritual macabro para sumar miembros a la distinguida cofradia. La unica condicion requerida para conseguir la codiciada membresia era la devocion al club, participacion en los bailongos y carnavales , levantarse soberanas borracheras en los tugurios de la villa cada viernes de soltero y naturalmente ser activo participante de las tertulias diurnas como nocturnas en las inmediaciones de la plaza 10 de Noviembre.

La sede oficial del club fue un banco de madera de pino color verde carabinero ubicado estategicamente en el rincon Noroeste de la plaza en cuestion, justo al frente de la inmortal catedral de Potosi. Esta plaza historica y mudo testigo de luchas inmemoriales, palestra abierta para el coloquio vituperante de los politicos de ocacion, tribuna al aire para degustar de las retretas musicales de los jachus y botudos del regimiento militar y lo mas importante era que desde ese lugar conspicuo se podia observar el diafano caminar de las chicas bien, lo cual era quiza el objetivo no pronunciado de tantas cabalas y encuentros cotidianos de los miembros de esta pandilla.

Alla por los anos de las melenas largas, pantalones con botapie ancho y tacones de 15 centimentros, la plaza era el lugar "chic" o de moda y no asi el historico bulevard considerado en aquella epoca como el reducto mas sombrio y chojcho que solo servia para el deambulamiento infinito de las sirvientas y los cholos de munaypata.

Esos anonimos habitantes que se aparecian como fantasmas con polleras multicolores y zapatos de charol cada viernes por la noche y se aglutinaban como avispas en las inmediaciones de la union obrera, la quince, y otros tugurios de mala muerte para beber como pescados, bailar hasta romper el tacon y de yapa ser arrastradas por los conscriptos del cuartel hasta los callejones empedrados de San Juan para saborear de los amores incognitos y prohibidos. y nueve mses despues adjudicar publicamente multiple paternidad a los pepinos de febrero.

Nunca entendi tal distincion porque para mi ambos reductos servian para lo mismo o tenian la misma finalidad. Lo cual era como de costumbre pasear, tertuliar, relajarse de las presiones del tiempo y terminar inexorablemente sentado y doblando el codo en algun boliche de la inclita.

Por ejemplo, en el bulevar la gente caminaba o paseaba longitudinalmente de extremo a extremo en filas de tres, cuatro y hasta cinco personas para generar un poquitin de calor humano y asi encarar de frente a las glaciales noches de la villa. Las diarias travesias empezaban o terminaban dependiendo el origen de las mismas, en la esquina Bolivar y Sucre mas conocida como la esquina de los libertadores y terminaba una cuadra antes de tropezar con las piedras gelidas del Colegio Franciscano.

En contraste singular, en la Plaza la muchedumbre caminaba en circulos concentricos que no tenian principio ni fin porque como dije eran circulos. Algunos transeuntes empezaban la jornada en la corniza derecha justo al frente de la Alcaldia Municipal, otros emprendian la circular caminata en la opuesta esquina en frente de la Prefectura y finalmente los mas incognitos empezaban la rutina en el medio de la plaza debajo de la minsucula estatua de la Libertad. El caso es que sin importar la procedencia todos los caminates terminaban en el punto inicial de la travesia.

Para los cortapalos, la plaza era el lugar de convergencia social pues era el reducto obligatorio donde las chicas de buena familia, esas de apellido madrileno, andar andaluciano y vestidos de filigrana se arremolinaban como flores silvestres para ser coqueteadas y ser apreciadas en demasia por los miembros de este club, cuyos miembros en grados mayores o menores eran jovenzuelos sexualmente deprivados (lease bien: DEPRIVADOS no depravados) Sera tal vez por este factor inocultable que las interminables terturlias tenian un tema central y preponderante que bordeaba en las tecnicas del kamasutra y los deleites prohibitivos de las putas del canto.

Estas chicas en espera de ser damitas de sociedad, se juntaban como remolinos surenos en las cuatro esquinas de la plaza, se abotonaban las blusas macrame, se ajustaban las medias transparentes de nylon y se pintaban los labios virgenes con esos tubitos de cera mas rojos que los uchulurus de cantumarca y para dar mayor impacto se espolvoreaban la cara con polvos importados (con polvos reales) y se tiznaban el contorno de sus pupilas encandiladoras con permutaciones de luz y sombra.

Bien ajetreaditas y con los pelos al viento se largaban en filas de a cuatro para dar vueltas interminables como huyaronckos en el reducto semi-rectangular de la petrea plaza de los heroes con el unico objetivo de ser embadurnadas de piropos baratos por la turba cortapalesca.

Recuerdo muy bien uno de los piropos mas famosos fue: "Que fiuerte que estas", debo reconocer con extrema hidalguia que luego de un largo y profundo estudio de las teorias del amor y del romance nunca pude encontrar otro piropo mas puro, mas romantico y mas lleno de sabiduria. En fin, era que los cortapalos nos sabiamos todas las movidas.

Como dije antes, una de las actividades preferidas del grupo era reunirse cada noche en la mencionada esquina inmediatamente despues de la entrada del sol y justo cuando el tin-tin de las campanadas de la Torre de la Compania, anunciaban el nacimiento del anochecer Potosino. La noche era joven y habia que festejarla. Nos reuniamos como murcielagos compartiendo cigarillos con filtro, eructando bocanadas de humo azulado al cielo estrellado.

Sin ningun orden predeterminado u ordenes del dia establecidos, algun miembro osado tomaba la palabra y empezaba a relatar los cuentos de humor. Los cuentos en su gran mayoria tenian un claro sabor sexual, como ya explique mas antes, pero de cuando en cuando como para matizar el repertorio alguien se apareceia con una tirada politica (en el mas estrcito sentido de la palabra) o un cuento de hadas. Inclusive serias conversaciones como la vida en el mas alla, las ciencias de la evolucion y el teorema de Pitagoras tenian connotaciones de caracter sexual porque relataban en detalle las confabulaciones de las vaginas lo cual automaticamente alborotaban nuestros genitales.

Por ejemplo, un dia de esos, estuvimos sentados al borde del banco contemplando los copos de nieve que caian del cielo, cuando la tematica de la tertulia se centro en la creencia o no de la teoria de la re-encarnacion. No falto alguien quien queria volver del mas alla re-encarnado en la figura de Pele o Maradona, quien sabe para que algun dia poder integrar el equipo de futbol del desaparecido Highland club, otro talves sin habilidades de canta-autor en esta vida manifesto su deseo de reencarnarse en la figura de Elvis Presley. En fin, cada conversante tenia una idea definida.

De pronto alguie me pregunto, y tu Chato si es que crees en esta cualidad metafisica, como o de que quisieras volver a vivir en la segunda etapa? Pense un minuto y les dije. Quisiera volver re-encarnado como chancho. Abrieron los ojos tan grandes que parecian dos membrillos, se les erizaron las mechas por el espanto , se llevaron las manos a la boca y todos al unisono me dijieron ay Jesus Maria y Jose pero porque pues? Les dije que el chancho tiene orgasmos que duran como promedio 30 minutos. Al oir tal respuesta, todos asientieron moviendo la cabeza en senal de aprobacion, porque quien no quisisera ser un chancho en esta puerca vida.

Como sabemos los chanchos no tienen por que preocuparse de trabajar, comen cualquier despojo en algun mercado o en el peor de los casos comen mierda en el camino, deambulan por cualquier muladar orondos y orgullosos sin distincion de clases o estatus social, duermen a cualquier hora del dia, no se peinan ni toman duchas porque les importa un comino el que diran de la gente y lo mejor de todo es que copulan con un sin numero de parejas y tienen coitos que duran media hora. En fin, la vida de los chanchos es una verdadera vida, naturalmente si uno esta dispuesto a dejar o mirar de sesgo cualquier alusion negativa que se tiene de estas criaturas en la sociedad contemporanea.

Este humilde escribidor, en muchisimas ocaciones era el contribuyente de esos cuentos, pero hoy que vivo lejos me doy cuenta que me olvide de contar el siguiente .

--------- Un paisano feliz y con la conciencia limpia estaba sentado frente al televisor, disfrutando de un partido de futbol y tomando unas huaris. Cuando de pronto, se aprace su mujer como birlocha revolucionaria, con las grenas en punta y de entrada le propina un golpe en la cabeza con una paila de metal. El hombre un poco asustado pero mas asombrado por tal afrenta, le pregunta. Y eso por que?. La mujer le contesta; ayer cuando estaba lavando tu ropa, viejo loco y corrompido, encontre este papelito con un numero y el nombre de Lucia escrito sobre el mismo. El pobre hombre, piensa un rato y con la mayor naturalidad le contesta; OH. Oh el anterior domingo fui a una carrera de caballos y la tal Lucia era el nombre del caballo ganador y yo anote esos datos para no olvidarme

Dos dias despues, nuestro villano estaba sentado otra ves frente al televisor disfrutando de una telenovela Mexicana y naturalmente tomando otras huaris, cuando de pronto, entra su mujer alborotada y le zampa otro pailazo en la cabeza. El pobre hombre se recupera, toma un poco de aliento y le pregunta: Y ahora porque? Su mujer lo mira con ojos desorbitados y le dice; Te llama por telefono tu caballo de carrera.-------


En epocas normales, (muy raras por esas temporadas) de cuando en cuado algun milico trasnochado se sonaba dentro el salon de los espejos contemplando las condecoraciones y medallas ganadas en guerras mentales y fantasticas. Se lamia los labios de placer al imaginarse sentado en el sillon de la casa quemada y con la medalla de Simon Bolivar en cuello y sin mas ni mas ordenaba a sus conscriptos y colegas botudos sacar los tanques a la calle, reprimir a los ciudadanos y lo mas rapidamente posible clausurar las universidades. Porque segun las inteligencia militar de la epoca, las "U’s" eran los reductos de resistencia, donde barbudos hombrezuelos estudiaban las teorias de Lenin, y clandestinnamenbte tramaban la toma del poder popular.

El caso es que cada ano bisiesto el pais vivia esas terribles realidades y Los Cortapalos como cualquier otro grupo de jovenes no teniamos mas remedio que esperar el paso del tiempo, acuartelados en la ezquina de la plaza tramando la toma por la fuerza del Albergue Universitario para poder jugar fulbito en su cuadrilatero de cemento.

Como dije anteriromente, en esas epocas fatidicas, no teniamos otras alternativas sino que reunirnos como de costumbre en la plaza, y normalmente los viernes demabular por los boliches del la villa, jugando cacho, dos tiros con volteo (ya ven hasta el juego del cacho tenia cierta connotacion familiar) y bebiendo chanchitos dizque de Camargo, cuyos contenidos quimicos permanecen el la penumbra porque hasta ahora no puedo reconciliar el hecho de que despues de 3 tragos yo terminaba la jornada roncando en alguna destartalada mesa de formica.

Sin embargo, hubo otros, los aguantadores y los despistadores. Los primeros, eran esos quienes beben licores como si fueran agua bendita. Estos ilustres ciudadanos, empezaban la odisea en el ocaso de los viernes santos y continuaban tomando hasta el poniente de los sabados, empernados en las vetustas sillas de la Union Obrera, la 15 de Mayo o leyendo de atras para adelante los miles de estribillos escritos en las paredes del boliche de Don Nico. Ese famoso boliche, estrategicamente ubicado unos pasos mas arriba de la Universidad, donde se servian los te con te y las canelitas calientitas para cortar el frio. Un estribillo que recuerdo, estaba escrito en la pared del bano, que muy certeramente decia. "En este humilde rincon, hasta el mas macho se baja el pantalon".

Los segundos, eran aquellos quienes se comunicaban en morse y hablaban en esperanto para obviamente despistar al enemigo. La figura o el hecho del despiste funciona de la siguiente manera. Se reunen una veintena de camaradas en algun boliche, preferiblemente Dona Laura (Q.E.P.D) para jugar cacho y tomar unos tapaditos. Justo cuando la juerga esta al rojo vivo, es decir el momento crucial en el que uno entra en ese estado de boludez total donde todos creen poseer una voz de tenor y cantan en coro sincronizado las sinfonias de los taquiraris y las cuecas, levantan sus copas y brindan como vikingos, al amor, a las kantutas, la amistad y a cualquier huevada que se le ocurra, derraman gotitas de coctelitos en el piso para agradecer a la pachamama asi sea o no sea miercoles de ceniza, ect.

Justo en ese critico momento algun miembro del equipo de los despistadores hace una senal con el dedo gordo de la mano derecha. Furtivamente y sin que nadie se de cuenta, los despistadores se rastrean los bolsillos y descubren que no hay mucha plata para seguir satisfaciendo el consumo en ascenso de los tomantes o en definidas cuantas quieren solamente compartir entre los mas intimos. Se levantan uno a uno con la mayor naturaleza y bostezando repetidamente para no levantar ninguna sospecha y con potente voz exclaman: "Nos recogeremos "nomasia" porque estamos cansados y ya no hay plata ni trago"

En fin, la turba se dispersa y se va a su casa temblando y con calosfrios porque el ser despistado en tal forma justo en esa etapa hermosa el de "la tripa abierta" es un martirio porque como es sabido si no se continua bebiendo uno hasta se puede enfermar y lo peor de todo es que al dia siguiente ni siquiera se puede curar el chaqui porque el tal aletazo nunca ocurrio. Mientras tanto, los despistadores camuflados por el manto de la noche, empezaban el retiro por senderos misteriosos y secretamente convergian en el otro boliche para continuar el jolgorio.

Como dije mas antes, era muy dificil descifrar el codigo del boliche eljido para continuar con la farra. La unica alternativa era recorrer boliche por boliche hasta toparse con los mentados despistadores.
Si este era el caso, entonces se seguia una rutina pre-establecida que funciona mas o menos asi. Entra uno al boliche y se topa de frente con los despistadores, pone una cara de boludo inocente y dice’ "Ay habian estado ustedes aqui pues", y los otros uno a uno contestan, "Lo que pasa es que me estaba recogiendo cuando de pronto decidi tomarme la del estribo y cuando entre aqui, me encontre con los demas" . El tercero continua.; "Que coincidencia mas grande".

En otras ocaciones donde las economias eran aun mas escasas nos reuniamos en casa de algun amigo para tomar combinaditos de maracuya, otras veces terminabamos "aceiteando" a los meseros para que nos resbalaran chicharon frio y cerveza tibia en las kermesses semestrales, pero si las cosas andaban realmente mal, nos metiamos de contrabando en algun matrimonio criollo para injerir esa veintena de traguitos multicolores servidos en cristalitos chiquititos mal llamados ferrocarriles.

Pero los presterios eran las fiestas que estaban hechas a medida y a pedir de boca de la turba fandanguera. Como es de conocimiento publico, el pasante del preste trabaja como negro todo el ano, se ajusta como gladiador a un presupuesto de hambre para poder ahorrar hasta el ultimno centavo y luego dilapilarlo todo en los 3 dias obligatorios que dura la jarana.

Siempre nos gustaban los prestes porque como popularmente se dice los pasantes se "mandaban la parte" echando una fiestaza con toneladas de trago a granel y turriles llenos de chicha cochabambina. naturalmente estos presterios ofrecian deliciosa comida cocinada en bateas para abastecer la demanda culinaria de los convidados, normalmente se contrataban bandas de musica de Oruro y Challapata, de cuyas trompetas y trombones salian las bulliciosas notas de las diabladas y morenadas.

Los confetis y las serpentinas multicolores caian del cielo como diluvio y los billetes reales de cien pesos adornaban el pecho orgulloso de los pasantes de turno durante la ceremonia del tipanacku. Y lo mas lindo de todo era que al principio de la fiesta los pasantes cerraban las puertas y tiraban las llaves a la calle para que nadie pueda escapar.

De cualquier forma, estas actividades extracurriculares nos permitian planificar los mentados bailongos, las entradas carnavaleras, la fiesta del fin de ano o el aniversario del club, que caia si no me equivoco en las inmediaciones del mes patrio.

Cada actividad seguia una rigurosa preparacion, por ejemplo se realizaban reuniones periodicas y publicas para recolectar fondos, distribuir las invitaciones, seleccionar democraticamente el uniforme para la mascarada del Club de Leones, etc. Este grupo de amigotes era tan unico que hasta tuvimos una cancion bastardizada de una cueca nacional cuya letra es mas o menos como sigue.


Cortapalos, grupo mio yo nunca he de olvidarte
en las buenas o en las malas cortapalo esta presente,

Al salir de la Plaza las negritas van llorando
y no dicen cortapalos no nos dejen con los feos.........
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